En una típica conversación sanferminera llegará un momento, tarde o
temprano, en el que saldrá el tema del encierro. Obviamente, para
enterarse de todo lo ocurrido es imprescindible haberlo visto, cosa que
puede hacerse de diferentes maneras.
Desde el vallado
Muchos creen que la forma ideal de ver el encierro es hacerlo in situ, subido en el vallado. Cuenta con la
ventaja de que
vivimos el ambiente en primera persona y vemos los toros a escasos metros. La
desventaja es que
sólo se tiene la opción de ver un tramo del recorrido, además de que habrá tener muchísima paciencia, ya que
suele ser necesario colocarse en la valla hora y media antes como mínimo si se quiere ver algo decentemente.
Una zona en la que no hay vallado propiamente dicho es la cuesta de Santo Domingo. Desde ahí se puede ver el inicio del encierro desde una barandilla, aunque al ser un sitio bastante bueno, será necesario estar ahí entre las cinco y media y las seis de la mañana, si no, mejor olvidarse.
Normas: Hay que ser prudente cuando estás subido a una valla de 2 metros, sobre todo si corre algo de alcohol por nuestras venas. Un desequilibrio y la caída nos puede lisiar para el resto de los Sanfermines.
La policía estará controlando que no haya incidentes antes, durante y después del encierro. Si te dicen que te apartes, te apartas, y si te dicen que no puedes pasar, no pases. Lidiar con los borrachos puede llegar a ser más difícil que torear a un miura, así que no se lo pongas más difícil.
El vallado se compone de dos partes,
una valla exterior y una interior. Para ver el encierro
hay que colocarse en la segunda. No se puede saltar al espacio intermedio entre las dos vallas, donde se encuentran los servicios sanitarios, los servicios de seguridad y en todo caso se utilizará por los corredores para refugiarse.
Desde un balcón
Por algo más de 50 euros podremos disfrutar del mejor punto de vista posible. Lo conseguiremos
alquilando uno de los balcones de las casas situadas en el recorrido del encierro. Puede que aflojar 50 euros no apetezca, pero la perspectiva que tendremos será perfecta para ver pasar a los mozos seguidos por los morlacos. Además, el desayuno suele ir incluido en el precio, con lo que puede ser una buena forma de pasar los primeros momentos del día. Como sólo se puede ver un tramo del encierro desde el balcón,
quienes los alquilan suelen estar pendientes de la retransmisión por televisión para salir al balcón en el momento en el que los morlacos pasan a toda velocidad.
Hay que hacer una advertencia, es que hay que tener en cuenta que una vez se instala el vallado, el recorrido va cerrándose bastante pronto, y a las 6:30 no se puede entrar más que por algunas zonas. Por eso, si vamos a querer acceder al balcón que hemos alquilado habrá ir con tiempo y pasar por allí antes de esta hora.
Por Televisión
Es
la opción más cómoda y la que utilizan todos aquellos que no han podido desplazarse a Pamplona. Es lo más cómodo porque no exige más que despertarse a las ocho, encender la tele y verlo, muchas veces, desde la cama mismo.
¿Que no tiene el mismo encanto que meterse en el ambiente de la calle? Pues no, pero al menos los toros se ven bien (cosa que no siempre se puede afirmar al verlo desde el vallado). Además, si te has perdido algo, o si simplemente ha habido algo impactante, podrás verlo repetido. Aún así, tampoco está mal haberse acercado a verlo desde el vallado alguna vez.
Desde la Plaza de Toros
En la plaza es donde mejor se ve todo y donde más sitio hay, claro.
El encierro íntegro es retransmitido en pantallas gigantes, y desde las gradas
puedes presenciar la entrada de la manada y los corredores
y, después,
la suelta de vaquillas, en la que seguro que te lo pasas bien con el pata de turno que no mide bien las distancias entre él y los cuernos.