Encierro
Octavo y Último Encierro de TorosEvento actualizado: 14/7/2009 a las 08:21 horas
Los toros de la ganadería Núñez del Cuvillo pusieron la guinda a los encierros de Pamplona en los Sanfermines 2009 con una velocísima carrera marcada por la limpieza y la ausencia de cogidas, aunque cuatro personas fueron trasladadas a los hospitales de Pamplona con traumatismos y fracturas.
Fue la segunda carrera más rápida de estas fiestas, con dos minutos y 21 segundos de duración, aunque si por el toro Encumbrado hubiera sido, esa duración aún se rebajaría bastante dada la velocidad con la que hizo la carrera este toro que comenzó a destacarse de sus hermanos a partir de la plaza Consistorial, de forma que el burel cubrió casi seiscientos metros en soledad hasta el coso pamplonés.
La meteórica carrera de Encumbrado sorprendió a algunos corredores en la curva que comunica las calles Mercaderes y Estafeta. Tres mozos acabaron atropellados al paso de este primer toro y cuando uno de ellos recuperaba el equilibrio se encontró a sus espaldas con el resto de la manada compuesta por cabestros y bravos que lanzaron al aire a los más desprevenidos.
En la calle Estafeta varios mozos protagonizaron veloces carreras ante las astas del toro Encumbrado, aunque alguno de ellos, que pretendió aguantar más metros de la cuenta, resultó tocado y atropellado por el burel que parecía obsesionado por hacer honor a su nombre y ocupar el podio como el toro más veloz de los Sanfermines.
Algún corredor protagonizó comportamientos expresamente prohibidos en las reglas del encierro como acompañar al toro asiendo uno de sus pitones.
Por detrás venía la manada compactada por bueyes y morlacos.
La entrada de la torada en la monumental pamplonesa registró uno de los sustos de la mañana, cuando uno de los toros cayó junto al albero y un mozo que le acompañaba perdió su equilibrio sobre los lomos del morlaco.
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